La hidalguia tiene su origen en la Reconquista y es resultado de la convivencia de los visigodos aislados en Asturias y los aborigenes. Se extiende en su evolucion de norte a sur, y aumenta en el numero de integrantes segun la voluntad de la monarquia, quien les concede exenciones y prebendas. Asi, junto con los hidalgos primitivos, se intuye una hidalguia de esfuerzo y merito, "dificil de esclarecer (...) porque no pueden obtener datos documentados" sobre ella (p. 293)