Estudia las circunstancias de la muerte de Tirant lo Blanc y Amadis de Gaula y en que medida les permite acceder a un nuevo estatus. La muerte de los caballeros, tanto como su vida, tiene un valor ejemplar, es una verdadera firma, un proceso con el que se acaba su busqueda de identidad. Pese a las diferencias formales y de contenido (Tirante muere en el mundo mientras que Amadis, en su combate contra el Endriago, cae en un estado de muerte temporal, sin fallecer) asistimos, en los dos casos, a un mismo procedimiento de irrupcion de lo religioso en la muerte. Montalvo se separa asi profundamente del texto primitivo e insufla vida donde la muerte se imponia. Este rechazo de la muerte es bien significativo. La muerte espera a Amadis en vano; el combate contra el Endriago le definira para siempre. Es una lucha apocaliptica en el sentido primero del termino, ya que se trata de una revelacion: Amadis no accedera al estatus de heroe –caballeresco y cristiano- mas que cuando se haya enfrentado a la bestia. La muerte de Tirant, por inesperada y anodina, puede parecer despreciable, pero no es infamante en cuanto que el heroe muere como un rey cristiano (en su cama, se confiesa, ora y recibe el cuerpo de Cristo). Joanot Martorell sigue otro modelo, el de la muerte del rey en los textos historiograficos. La muerte de Tirant no es bella, pero es envidiable por su ejemplaridad. El modelo cronistico sale de su cuadro historico para ser adaptado a fines literarios, en los que se anuncia el fin de la caballeria
Lugar de publicacion original: Paris